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Frèdèric Chopin

martes, 13 de enero de 2009

Justicia Judía.


Desde que a esta sociedad se le detecto el cáncer de la Gran Crisis Económica, la metástasis que se ha sucedido (multinacionales quebradas, bancos al borde del cierre, deuda publica dilapidada, y paro, mucho paro) ha hecho estragos en muchos individuos y familias enteras.

El síntoma mas destacado es sin duda la deuda que este cáncer esta generando en tantos individuos y familias.  

Los dirigentes políticos y la Banca en vez de actuar como doctores preparados para paliar esta enfermedad, erradicar sus raíces y controlar los posibles brotes, parecen mas bien utilizar la situación para hacer experimentos sin saber siquiera muy bien para que ni hacia donde van dirigidos.

En medio de esta situación el individuo y las familias son presionados para pagar unas deudas que crecen mes a mes, en muchos ya día a día, que no pueden ser pagadas porque las empresas están quebradas, los bancos no dan crédito que valga, los impuestos suben como si estuviésemos  en época de bonanza generalizada y además hay paro, mucho paro, generado todo esto curiosamente por todos menos por esos individuos y familias enteras.

 Y para colmo de la situación la insistencia sobre todos estos individuos y familias para que paguen sus deudas, contraídas en la mayoría de los casos para obtener bienes indispensables como un sitio donde vivir (o simplemente techarse o amontonarse) es tal que parece que debiesen su vida a alguien.

Yo les diría a todas estas personas que pueden estar tranquilas. O al menos sus conciencias si deben estarlo. Ya es una putada bien gorda sufrir este cáncer, como para que a uno le hagan sentir que debe algo que no ha pedido, porque nadie pide para sí una enfermedad que pueda causar la muerte (incluida la económica); es mas, la intenta evitar. 

Esta situación debería ser resuelta con justicia judía. No encuentro mejor formula para ajusticiar a todos los cabrones que han llevado con su egoísmo y codicia a esta sociedad a padecer este cáncer, que la ley del “ojo por ojo y diente por diente”.

 El pueblo judío si que sabe aplicar esta ley, deberían ser ellos quienes la aplicasen si no fuese porque muchas de las empresas y bancos que han provocado esta situación están dirigidas por ellos. Además son los que reclaman las deudas.

Claro, es lo como predican, déjate dar de ostias y pon la otro mejilla, y calladito no te pida un interés del ojo por ojo mas diente por diente TAE.

Sobre esto leí hace unos días las palabras de un erudito judío que explicaban lo siguiente al respecto de esta ley a uno de sus seguidores:

“Con precisión la Torá en su aspecto oral (Talmud Bava Kama 83b y 84a) indica que el "ojo por ojo" debe ser tomado en su literalidad, en el sentido de justa indemnización. Cinco son las indemnizaciones económicas que son derivadas de esta sección de la Torá: por daños materiales, dolor, gastos médicos, incapacidad y angustia mental.”

Según esto, y no lo digo yo, que lo dice la Torá, la deuda que el Estado de Israel, el pueblo judío, esta generando estos días con sus actos es poco menos que incobrable.

Y si, como bien padecen ya muchos (y mas que les seguirán), por no pagar una hipoteca te embargan la vivienda, y te dejan en al puta calle sin miramientos, ¿cual debe ser la indemnización que el Estado de Israel debe pagar al pueblo palestino y  al mundo entero en concepto de “daños materiales, dolor, gastos medicos, incapacidad y angustia mental”?

Nos encontramos en este punto con un Estado de Israel deficitario e insolvente al ser su deuda humanitaria y moral infinitamente mayor que su posibilidad de pagar por ello.

Yo voto porque se utilicen sus leyes por ultima vez contra ellos mismos y se les juzgue con su propia vara de medir, y así,  se les embarguen todos sus bienes, si es que algún día fueron suyos, que aunque no compensan ni de lejos su descubierto con la humanidad, nos librará de su impuesta hasta ahora interpretación de la justicia.


 

I. Terrones.

domingo, 11 de enero de 2009

Israel, un pueblo imposible de creer.


En los últimos días desde que comenzó la masacre en la Franja de Gaza por parte del ejercito israelí he leído y escuchado un sin fin de menciones  al cuidado que se debe tener con condenar al gobierno del Estado de Israel y a su ejercito y no a su pueblo, la “parte civil”, para no caer en un error que significaría poco mas que hacer lo mismo que este ejercito esta haciendo a los civiles palestinos.

Quien se halla preocupado de escudriñar la historia del pueblo de Israel desde la antigüedad hasta nuestros días se dará cuenta enseguida de cual curiosamente ha sido siempre su lema.

Si vis pacem, para bellum, que  decía Vegetius.

Pero, ¿por qué esta forma suya de actuar? Su historia arroja un poco de luz a esta pregunta.

En la época bíblica, cuando Dios liberó al pueblo de Israel de los Faraones, donde habían terminado por su propia estupidez al abandonarle después de haberlos convertido en su pueblo en la tierra, y después de mostrarles todo lo que podía hacer por ellos, cuentan las escrituras que renegaron de El  una vez mas y este los envió a vagar 40 años por el desierto, antes de llevarlos por fin a su “Tierra Prometida”.En aquel tiempo esa “Tierra” llamada Canaan estaba muy poco habitada, únicamente por algunos pueblos nómadas y por una nacion llamada Filestea, un pueblo guerrero de Canaán que habitaba una franja que se extendía sobre la costa mediterránea desde Hebrón hasta el sur de Gaza en aquellos tiempos.

El nombre filisteo proviene del término hebreo “plishtim” que significa "invasores"; una derivación de esta voz y del griego "Filistinoi" es lo que hoy conocemos como Palestina y palestinos. 

Los filisteos son descritos en la Biblia como una raza despreciable, en donde aparecen personajes como el gigante Goliat o la engañosa Dalila. Introdujeron el empleo del hierro, cuya manufactura habían aprendido de los hititas. Su monopolio de este metal les confirió una superioridad militar durante siglos y fueron los principales enemigos de Israel manteniendo su lucha desde antes del tiempo de Sansón, hasta la época de los reyes de Israel. Cuando según el Antiguo Testamento Dios saco a su pueblo del desierto y los devolvió a “su tierra”, evito hacerlo pasando cerca de este pueblo preparado para la guerra y que se había echo un hueco en este lugar. La devolución por parte de Dios al entonces “su pueblo” a esta prometida tierra no era un regalo sin mas. Debían cumplir un compromiso sin reservas. Se posicionarían a su lado en todo momento y no renunciarían a Él nunca, acatando sus mandamientos y principios. En definitiva, tenían un acuerdo. Si me eres fiel no tendrás que preocuparte por nada. Pero este pueblo siempre peco de ser un pueblo desagradecido y egoísta. Reiteradamente y de manera consciente cuando se aburría de ser un pueblo fiel se procuraba algún dios extranjero a quien adorar y festejar acontecimientos hasta el éxtasis. Durante mucho tiempo parte de la tierra que por autoridad divina les correspondía, cambiaba de manos en función de que mantuviesen o no su compromiso con el Supremo. Si les atacaban y no estaban blindados con el poder celestial no ganaban la guerra y perdían su preciado territorio.

 

Visto esto nadie puede pensar que gozando de la fortuna de tener a las huestes celestiales de su parte y despreciándola constantemente de ese modo tuvieran tango apego y valorasen esa tierra que se les había dado. 

Quizás ahí reside el porque de su incomprensible actitud y comportamiento, al fin y al cabo por muchas desdichas pasadas en generaciones anteriores era algo que sencillamente se les había dado. O así pensaban ellos.

Esta historia de amor-odio entre Dios y el pueblo de Israel se alargó en el tiempo hasta que su Hijo bajo a la tierra y los puso en su sitio. Cuentan las Escrituras que cansado de su hipocresía Jesús los llamo Fariseos de modo despectivo, ya que Fariseo, en hebreo “perushim”, viene de “parash”  significa "separar".

A diferencia que sus coetáneos judíos, los fariseos lograron que sus interpretaciones de los mandamientos fueran aceptadas por la mayoría de los creyentes judíos. Por ello, tras la caída del Templo (Santuario del pueblo de Israel), los fariseos tomaron el control del judaísmo "oficial", y transformaron el culto. Ya no era necesario el Templo para ellos, les serviría cualquier sitio donde pudiesen reunirse y ellos fuesen quienes diesen las directrices a seguir. estos lugares pasaron a ser las sinagogas. De los antiguos fariseos surgió la línea rabínica ortodoxa de los doctores de la ley que fue la que redactó los distintos Talmud. En otras palabras, cuando vieron que no tendrían manera de reclamar esa tierra en la que estaban por adjudicación divina como suya y que toda sus creencias se habían convertido en interpretaciones de propias que nadie aprobaba ya por degradadas y atadas a leyes caducas. Ahora su maxima prioridad era reinventarse a si mismos sobre una historia que ahora tendrían que imponerse y radicalizar.

Imponerse.

¿Y como puede imponerse un pueblo tan pequeño, desmenuzado por el mundo ante otros que le sobrepasan infinitamente en numero cuando ya no tiene a su favor a las Fuerzas Divinas?

Comprando sus favores. Buscando al mas fuerte y haciéndose su amigo a base de apoyarle en todo cuanto le pida. Eso si, de manera muy inteligente. Nos mantendremos unidos pase lo que pase. No sea que vean en nosotros un ápice de debilidad. Seremos mártires si hace falta .

Pero nunca débiles. Eso jamás.

 Dios esta de nuestro lado!!.- diremos.

Pero de nuevo se han equivocado de dios. Hace mucho que rompieron el acuerdo con aquel Dios Verdadero de la antigüedad. No aprenden. Su única ambición ya es existir en su Tierra por fuerza y hacernos creer que esa fuerza sigue siendo divina.

Estos días, como en la época bíblica han salido a la guerra sobre Filistea-Palestina para que todos, incluso ellos mismo, crean que nadie puede tocar su territorio divinamente otorgado como adoctrinan sus interpretaciones.

 Pero hoy muchos de ellos miran al cielo buscando una señal divina, por que algo les dice esta vez, que solo así pueden salvarse como pueblo de haber sido descubiertos de tantos años de fariseísmo.


I. Terrones.


Alberto Arce, tú y yo.

Alberto Arce es un chaval de Gijón de 32 años que ahora mismo esta en algún lugar de Gaza.
Alberto es de esa generación que tu y yo conocemos bien y que de vez en cuando nos gusta recordar su infancia.
La generación que creció con bocatas de chorizo o nocilla, que salía a jugar a las chapas con los amigos y oyendo decir a la Bruja Averia eso de que “… que mala, pero que mala soy!!!”.
Ahora, al conocer su historia, me doy cuenta que esta generación nació para ver y enfrentarse sin saberlo a unos acontecimientos que creíamos que nunca ocurrirían ya mas.

«La invasión por tierra del ejército israelí es inminente; en la ciudad de Gaza la esperamos en cualquier momento», decía al poco tiempo de llegar a Gaza el día 20 del pasado mes diciembre como miembro de la plataforma “Free Gaza” y cooperante de la Media Luna Roja.
Llegó en un barco que transportaba ayuda humanitaria desde Chipre, el «Dignity», al que patrulleras de la marina de Israel quisieron cortarle el paso inútilmente.
Cuando se comenzó a evacuar a ciudadanos extranjeros Alberto apuntaba, «es una mala señal para los que nos quedamos aquí. Curiosamente de los cuarenta y ocho palestinos que hay en esta zona con pasaporte español sólo decidieron marcharse tres».

A pesar del peligro inminente que se conocía, Alberto no se planteo en ningún momento regresar. «Hemos decidido quedarnos para ser testigos de los crímenes de Israel contra la población palestina».

«No voy a aceptar los privilegios que como occidental se me ofrecen y vamos a transmitir al mundo que la vida de un europeo no vale más que la de un palestino», dijo.

Ahora es el único español que se encuentra en esta zona de guerra sufriendo esta barbarie como uno mas de los palestinos; soportando la falta de todo tipo de recursos basicos, los bombardeos, los ataques y la muerte.

«Aquí nos vamos a quedar, porque mientras que no se permita a los periodistas extranjeros estar en Gaza nosotros seremos el grano en el culo de los israelíes, porque vamos a seguir contando al mundo entero todo lo que están haciendo. En las próximas horas seremos los ojos y los oídos de la comunidad internacional».

Durante los días siguientes, este COOPERANTE con mayúsculas, ha venido reportando información a través de diversos medios españoles e internacionales, siendo precisamente eso, unos ojos que ven cosas que intenta reproducir llorando palabras.

«Hemos corrido a la entrada del Hospital del campo y hemos visto como llegaban corriendo varias mujeres con niños en brazos. Haya Hamadan, de dos años, entraba ya muerta. Su hermana Lama, de cuatro años ha muerto ante mis ojos mientras los médicos trataban sin éxito reanimarla. Su hermano Ismail de diez años continúa crítico y los médicos no creen que pueda sobrevivir.

Los padres han querido llevarnos al lugar del impacto para que viéramos qué había pasado. La madre se sentía culpable porque había pedido a los niños que sacaran la basura, mientras abrían el contenedor la bomba cayó sobre ellos, dejando un cráter de 20 metros de diámetro por cinco metros de profundidad. Todo en medio de un descampado, sin ningún objetivo militar al alcance de la vista.

Las niñas han sido enterradas apenas dos horas después de haber muerto porque los padres temen que comience la invasión y no puedan enterrar a los muertos. »

En las distintas informaciones que con cuenta gotas ha podido hacer llegar sobre la situación que el define de “terror absoluto” que se esta viviendo día a día en la Franja de Gaza, hay historias de masacres continuas donde los ataques indiscriminados del ejercito Israelí convierten en objetivos militares incluso las ambulancias, sobre la absurda afirmación de que son vehículos cargados de armamento usados por Hamas.

«Ayer un tanque abrió fuego contra una ambulancia matando a todos los que viajaban en ella. Llegaba al hospital cargada de heridos de otro ataque en un lugar cercano.»

Alberto no entiende que diferencia hay entre una victima civil y un miembro de la policía muerto.
No cree Israel que tenga como objetivo al gobierno de Hamás en la Franja ya que toda la Franja está siendo atacada.

Lo cierto es que es razonable que no entienda nada porque esta muestra de agresividad no tiene ningún sentido.

Es una iniciativa de muerte y destrucción gratuita que pone a la sociedad mundial a prueba.

No se que motivo llevó a Alberto Arce a decidir que quería cooperar en ayudar a personas que sufrieran toda clase de desdichas en alguna parte del mundo; quizás halla nacido con un corazón entregado a los demás, quizás un episodio en su vida estimulo un sentido del deber abnegado hacia su prójimo, o quizás simplemente se dio cuenta un día, que ante tanta injusticia y horror en este mundo uno no puede quedarse quieto y tiene que tomar acción.

No lo se.

Pero si se que ahora nos toca decidir al resto de personas que todavía no hemos tomado acción y parte.
No podemos mirar hacia otro lado.

La pregunta es, ¿tendremos la misma fuerza que Alberto y como él, denunciaremos y lucharemos hasta el punto de poner en verdadero peligro nuestra integridad física y emocional; o dejaremos que siga en peligro nuestra integridad moral?

Alberto ya ha decidido; ahora tu y yo.
I. Terrones

Alberto Arce dentro de una

ambulancia en Gaza.

jueves, 8 de enero de 2009

LA PAZ DE ISRAEL, LA PAZ DE LOS SEPULCROS.

Aunque provoque justificada hilaridad, el trio Olmert-Livni-Barack se hacen saber “moderados”.
Y yo no puedo ver mas que el antónimo a esta palabra en su forma de pensar y actuar. Casi tan cruel como su “inevitable” carnicería el la Franja de Gaza.
Se justifican; en su pecado esta su penitencia. ¿Como pueden llamarse a la moderación con semejante perspectiva?
Las desproporcionadas dimensiones del ejército invasor israelí, dotado de unas 400 ojivas nucleares frente a la guerrilla islámica Hamas: se trata de una guerra entre un elefante militar (Israel) y la hormiga Palestina (Hamas).
Ni siquiera podemos hablar de una guerra entre paises.
La Franja de Gaza no es un país (hoy sitiado por cielo, mar y tierra y carente de agua y alimentos, no se diga de ayuda humanitaria sanitaria), sino un dantesco campo de refugiados medio en ruinas cuya aplastante mayoría, de millón y medio del total de sus habitantes, vive en condiciones infrahumanas de hacinamiento en la ciudad de Gaza, también cercada por el ejército invasor israelí. Con un grupo de unos 25.000 guerrilleros dispuestos a lo luchar contra la opresión absoluta y limpiezas teológicas de un Israel cada vez menos creíble incluso ante agresiones sufridas.
Israel cuenta con 168 mil tropas activas y 408 mil reservistas, ¡casi 25 veces más de soldados profesionales que los guerrilleros de Hamas!
La triste realidad es que en una “guerra convencional”, como ha sido demostrado en los últimos 60 años, la fuerza armada israelí dispondría letalmente del equivalente a los ejércitos regulares de los 22 miembros juntos de la Liga Árabe.
Visto esto y ante tal perspectiva, lo que esta ocurriendo desde el día 27 de Diciembre del pasado año es un acto de moderación.
De echo el Estado de Israel solo busca la paz moderada.
La paz que da el silencio de los sepulcros y la soledad que deja la muerte.
Pero el Estado de Israel se olvida de algo, que la muerte, acumulada, estimula la memoria y ni su mejor “guerra de propaganda” podrá evitarles, quizás, que encuentren esa paz que tanto parecen anhelar.
La paz de los sepulcros.

I. TERRONES


La fuerza de un pueblo reside en sus raíces,

pero desde hace muchas generaciones ya,

las raíces de Palestina solo beben del odio de un vecino

que la somete

y de la humillación del resto que la ignora.